
Las relaciones con clientes y socios extranjeros son esenciales para el desarrollo de la empresa. No la cantidad, sino la calidad de contactos es lo que determina su posición en el mercado y crea su imagen. La empresa es la gente que la compone, su potencial, así como la gente con la cual colabora. BLC les ofrece organización de reuniones, encuentros y conferencias con sus socios extranjeros. Nos dedicaremos a preparar un guión para su reunión, buscar un local adecuado y crear un ambiente y fondo agradable.
A nuestros clientes extranjeros les aseguramos asistencia de un intérprete-guía, apoyo durante la estancia en Polonia, reserva de alojamiento, ayuda al hacer compras, transporte al lugar de reunión o conferencia.
A las empresas polacas que desean establecer contactos con socios extranjeros les ofrecemos asistencia de un intérprete-guía y organización de la reunión, así como elaboración de cualquier documentación necesaria en idioma extranjero y apoyo de un experto en la disciplina que necesite.
Para obtener información sobre nuestra oferta, póngase en contacto con BLC.
Prestamos servicios integrados para empresas, en particular, polacas, españolas, inglesas, francesas, alemanas e italianas. Ayudamos a establecer contactos de negocios, verificar la credibilidad de socios extranjeros y fundar empresas y sus sucursales en el extranjero.
A las empresas extranjeras les ofrecemos asesoramiento económico en fundar y gestionar su empresa en Polonia. Cooperamos con agencias de traducciones juradas, despacho jurídico, asesores fiscales y consultantes que conocen perfectamente los mercados de países extranjeros concretos. Nuestro equipo se compone de profesionales que mejoran continuamente sus calificaciones y dan prioridad a la alta calidad de servicios y satisfacción de clientes.
Esperamos que nuestra experiencia y conocimientos de idiomas y mercados extranjeros les sean útiles. Para obtener información sobre nuestra oferta, póngase en contacto con BLC.
En numerosas empresas, el idioma extranjero es una herramienta de trabajo imprescindible. Los contactos con socios y clientes de todo el mundo implican la necesidad de poseer la competencia lingüística que posibilita la comunicación eficaz en los negocios. Las empresas invierten en cursos de formación para mejorar las habilidades comunicativas en idiomas de sus empleados. Las pruebas y los exámenes constituyen un elemento importante del proceso de selección laboral y del proceso de enseñanza de la lengua extranjera.El problema surge cuando aparece la necesidad de medir los resultados de la formación o animar a los empleados para que continúen y mejoren sus competencias lingüísticas. Una de las mejores soluciones es llevar a cabo la auditoría lingüística.
¿En qué consiste la auditoría lingüística y qué ventajas proporciona?
La auditoría lingüística consiste en la realización de pruebas lingüísticas al comienzo y al final del curso con el objetivo de definir habilidades y conocimientos de los participantes antes de empezar y después de finalizar el proceso de aprendizaje. Lo más importante es que el examen compruebe, en primer lugar, las cuestiones relacionadas con las actividades laborales cotidianas, y dé menos peso a la gramática. La prueba es realizada por una empresa externa, independiente del centro de formación, para asegurar la objetividad de la auditoría. La dirección de la empresa cuyos empleados son examinados recibirá la información sobre sus avances, lo cual permitirá medir el grado de reintegración de los costes invertidos en el curso y, en el futuro, tomar decisiones acertadas en cuanto a continuar o interrumpir el curso, a seguir o cambiar el rumbo de la enseñanza o el centro de formación. De esta manera, la auditoría lingüística contribuye al uso adecuado de las finanzas del departamento de RRHH.
La auditoría lingüística facilita y acelera el procedimiento de toma de decisiones en asuntos de personal relacionados con:
Además, la auditoría lingüística realizada regularmente permite motivar a los empleados, de manera más eficaz, al aprendizaje. El resultado de la prueba constituye una base para determinar qué nivel de dominio debe conseguir cada participante del curso en un período concreto. Entonces, los empleados conocen el objetivo del curso y el tiempo que tienen para lograrlo y, a consecuencia, se entregan más al aprendizaje y son más conscientes de sus progresos reales. La auditoría resulta ser motivación no sólo para los participantes, sino que también para la persona que imparte el curso.
